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La próxima crisis económica, posibles causas y escenarios: La interdependencia económica y financiera China-EEUU

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La próxima crisis económica, posibles causas y escenarios: La interdependencia económica y financiera China-EEUU

Sergio Álvaro Matías. Junio 19, 2019.

Debido al alcance mediático que ha tenido en recientes fechas la guerra comercial entre Estados Unidos de América y China, se ha especulado, entre otras cosas, sobre el poder económico que China posee sobre Estados Unidos por ser el principal acreedor extranjero del Tesoro estadounidense y del riesgo latente que significa el hecho de que China pueda deshacerse masivamente de sus tenencias de bonos causando la debacle de la economía norteamericana.

Pero la verdad es que tal aseveración tiene sus matices y es necesario comprender la relación de interdependencia económica y financiera compleja que existe entre China y Estados Unidos de América, para entender que tal escenario es muy poco probable e incluso poco deseable para China, aun cuando esté disputándose con la súper potencia norteamericana el predominio del mundo.

Para comprender la interdependencia compleja que mantienen China y Estados Unidos aun en el contexto de la guerra comercial y en la lucha por el predominio mundial, debe ponerse a la luz el hecho de que las guerras comerciales y en especial la actual, se hacen para ganar las guerras de divisas; se puede decir entonces que, además de ser guerras arancelarias, las guerras comerciales son en el fondo guerras de divisas.

Esa interdependencia, que es el principal motivo por el cual China está limitado o hasta cierto punto impedido para prescindir o deshacerse de sus tenencias de bonos como una estrategia para golpear a la economía y divisa estadounidenses, se da debido a que, tanto China como Estados Unidos, dependen el uno del otro en materia comercial; y en materia financiera, de la deuda emitida por el Tesoro norteamericano para mantener sus economías.

Esa interralación y dependencia de ambos países sobre la deuda estadounidense se da por los siguientes motivos:

La emisión y venta de deuda permite a los Estados Unidos de América:

1.    Mantener precios de consumo interno más bajos, ya que las importaciones chinas son más competitivas que los productos estadounidenses,

2.    Afrontar los gastos federales (gasto público) que estimulan el crecimiento económico del país y que mantiene los programas de seguridad social como el Medicare y el Medicaid; y

3.    Mantener bajas las tasas de interés, es decir, permite una política monetaria expansiva que estimula el consumo y crecimiento interno.

La principal ventaja para China de poseer y mantener en sus reservas bonos del Tesoro o deuda de los Estados Unidos es que, le permite balancear el equilibrio de poder económico a su favor, pero además, en el largo plazo, esto ayudará a que el yuan reemplace al dólar como divisa de intercambio internacional. Lo anterior se da por las siguientes condiciones:

Primero, poseer bonos del Tesoro estadounidense permite a China mantener el yuan débil en relación al dólar americano, como consecuencia de ello, las exportaciones chinas son más baratas que los productos estadounidenses, lo cual permite el crecimiento económico de su economía así como la creación de empleos basado en su modelo exportador. 

Segundo, es necesario también para China, en la consecución de su objetivo financiero estratégico de reemplazar al dólar por el yuan como medio de pago internacional, mantener la estabilidad de su moneda (sin comprometer el precio de sus exportaciones). Para entender un poco más este punto, se puede traer del pasado -a manera de ejemplo- la venta masiva de bonos que realizó China entre 2014 y 2015.

Entre esos años, el yuan se depreció un 10% frente al dólar (El País, 2017) debido a la desaceleración económica que experimentó China especialmente en 2015 y la consecuente fuga de capitales debido a la explosión de la burbuja bursátil de los principales índices asiáticos, que dicho sea de paso, también ralentizó el crecimiento económico global.

Ante ese escenario, las autoridades chinas decidieron combatir la pérdida de valor de su moneda echando mano de sus reservas de divisas, mediante la venta masiva de dólares americanos, que poseen en forma de bonos; y mediante la compra masiva de yuanes para impulsar su cotización al alza.

Las dos principales razones que tuvo China para defender la cotización de su moneda frente al dólar fueron: en primer lugar, la estabilidad, ya que China busca que el yuan sea el medio de pago internacional en sustitución del dólar. Las fluctuaciones muy pronunciadas dañan la imagen de China en el mundo; por lo que la segunda razón está relacionada directamente con esa imagen y estabilidad que da China a los mercados.

La pérdida de valor del yuan se traduce a los mercados en incertidumbre, lo cual ocasiona la fuga de capitales que buscan otros mercados “más seguros” o con mejores perspectivas económicas como Estados Unidos de América, lo que a su vez genera el alza del dólar frente al yuan, por lo que es necesario para el gobierno de China continuar vendiendo dólares y comprando yuanes.

En resumen, entre 2014 y 2015 China tuvo que vender bonos del Tesoro estadounidense para mantener y estabilizar su moneda y con ella su situación económica, por lo que es importante para China comprar deuda estadounidense no sólo para mantener su tipo de cambio estable y sus exportaciones baratas, sino también para poder responder frente a situaciones críticas como fue el estallido de su burbuja financiera en 2015.

Aun bajo condiciones normales, China debe comprar y mantener altos niveles de deuda norteamericana para sostener una cotización elevada del dólar; es decir, cuando el dólar cae es imperativo para China comprar bonos del Tesoro para aumentar la demanda del dólar y por tanto su valor; con ello, China consigue mantener un yuan devaluado, y por tanto, mantener competitivas sus exportaciones.

Otra razón importante que se puede sumar a las dos anteriores y que justifica también la compra de deuda estadounidense por parte de China es que, debido a su complejo sistema financiero, el Banco Popular de China debe comprar bonos del Tesoro estadounidense para evitar que los flujos de entrada de dólares por concepto de exportaciones e inversión causen inflación.

Por tanto, se puede establecer que la interdependencia económica y financiera compleja que mantienen Estados Unidos y China estriba en la dependencia que ambos países tienen sobre la deuda norteamericana, que conlleva un tipo de acuerdo implícito entre ambos países, que consiste en la compra de deuda estadounidense por parte de China – lo que sostiene parte de la economía estadounidense- a cambio de mantener un tipo de cambio competitivo que sostiene el modelo exportador chino.

No obstante, es real el hecho de que si China vende una parte importante o la totalidad de sus tenencias de deuda, presionaría al alza las tasas de interés de Estados Unidos, ocasionando su desaceleración económica; pero conllevaría también la disminución de las importaciones de mercancías chinas por parte de la economía norteamericana, por lo que sus niveles de exportación caerían con el dólar.

Esto iría en contra de China misma, puesto que esta estrategia de crecimiento económico a base de la compra de deuda estadounidense le ha permitido convertirse en el primer exportador mundial; por lo que si en verdad aspira a convertirse en la primer potencia del mundo y reemplazar al dólar como medio de pago internacional, necesita continuar siendo uno de los mayores tenedores extranjeros de deuda de los Estados Unidos de América.

La única alternativa que tiene China para dejar de depender de la deuda y del comercio con Estados Unidos es expandir su comercio exterior hacia otros países, principalmente asiáticos (que acepten el yuan como medio de pago o intercambio) y fortalecer la demanda interna fortaleciendo el yuan, lo que podría lograr vendiendo todos sus bonos y deshaciéndose de sus reservas en dólares.

En esa línea parece perfilarse el gran proyecto de la Nueva Ruta de la Seda; que incluye entre otros pilares, la circulación monetaria basada en el yuan. Aunque poniendo todo en su debida dimensión, la verdad es que el nivel de endeudamiento de los Estados Unidos de América representa el mayor riesgo para la propia economía estadounidense como para la economía mundial.

Por lo que el estallido de una crisis económica en Estados Unidos, más que originarse por una venta masiva de bonos por parte de China que sólo posee entre el 5% y 7% de la deuda global de Estados Unidos (CSIS: China Power Project, 2019), puede acabar implosionando en el mismo territorio norteamericano y propagarse al resto del mundo.

Como se dijo al principio, las guerras comerciales se hacen para ganar las guerras de divisas; los aranceles impuestos a las importaciones de productos chinos acabarán golpeando la economía china basada en exportaciones, lo que puede ocasionar dos escenarios: el primero; que China comience a demandar mayores cantidades de deuda estadounidense para hacer aún más competitivas sus exportaciones frente a los productos americanos.

Lo que puede conducir a una reducción más de los impuestos a las empresas para tratar de hacer más competitivos los precios de los productos estadounidenses frente a las mercancías chinas, lo que traerá como consecuencia un mayor déficit gubernamental que Estados Unidos buscará solventar con más deuda, generándose así una vorágine de deuda que llegando a un punto insostenible tanto para los Estados Unidos como para los flujos de capital externos como el de China, terminará explotando en una crisis económica. 

El segundo escenario es que China de alguna manera, termine reclamando a Estados Unidos el pago de sus títulos de deuda retornando a la economía estadounidense grandes cantidades de dólares, empujando la tasa de inflación al alza, por lo que la Reserva Federal tendría que sacar de circulación esos flujos de dólares provenientes de China por medio de la compra de sus bonos, a la vez que subiendo los tipos de interés para defender la cotización del dólar.

Ello ocasionaría también el incremento de las tasas de interés interbancarias, que pueden ocasionar un colapso de la economía debido a que los ciudadanos y empresas que poseen préstamos bancarios e hipotecarios, tendrán que pagar unos inetereses más altos, lo que puede ocasionar una situación de impago de la deuda, que acarrearía una crisis económica interna.

Otro escenario es que, los países extranjeros dejen de comprar deuda estadounidense debido a que la sobreimpresión de papel moneda puede estar devaluando considerablemente la divisa estadounidense, y prefieran cambiar sus reservas en dólares por reservas en dinero duro, como el oro y otros activos como el bitcoin.

Lo que, en medio de una política fiscal de recorte de impuestos, puede ocasionar el colapso presupuestario de Estados Unidos que no podrá mantener su economía por medio de la emisión de más deuda, como lo ha hecho hasta ahora, porque nadie demandará esa deuda.

Por lo que más que una amenaza, China posee su chaleco salvavidas en sus tenencias de deuda, puesto que por medio de sus bonos puede defender su ventaja cambiaria y mantener su economía a flote en tiempos de crisis. Aunque tampoco le conviene que la economía estadounidense implosione, debido a que es el principal mercado destino de sus exportaciones, por lo que probablemente siga demandando bonos del Tesoro.

Así que la guerra comercial tiene como objetivo presionar a China para que convierta al yuan en una divisa flotante y pierda su ventaja cambiaria; por lo que se puede concluir que Estados Unidos de América no sólo quiere corregir su déficit de balanza comercial con China, sino que además le quiere ganar la guerra de divisas, y con una política fiscal que incentiva una mayor productividad de las empresas nortemericanas parece querer recuperar la cuota del mercado mundial que China le ha sabido ganar en el terreno comercial.

Ver más en:

Gerardo Trujano Velásquez y Laura Acero Angarita, «El problema de la deuda de Estados Unidos,» Foreign Affairs Latinoamerica, (2019), fecha de acceso: Junio 03, 2019, http://revistafal.com/el-problema-de-la-deuda-de-estados-unidos/

«It is a risk for America that China holds over $1 trillion in U.S. debt?,» Center for Strategic & International Studies: China Power Project, february 02, 2016, updated: May 14, 2019, fecha de acceso: Junio 04, 2019, https://chinapower.csis.org/us-debt/

«China owns US debt, but how much?,» Investopedia, updated: May 03, 2019, fecha de acceso: Junio 09, 2019, https://www.investopedia.com/articles/investing/080615/china-owns-us-debt-how-much.asp

Kimberly Amadeo, «US Debt to China, How Much It Is, Reasons Why, and Why if China Sells: Why China is America’s Biggest Banker,» The Balance, updated: May 24, 2019, fecha de acceso: Junio 09, 2019, https://www.thebalance.com/u-s-debt-to-china-how-much-does-it-own-3306355

Kimberly Amadeo, «Forex Trading and How it Determines the Dollar’s Value,» The Balance, updated: December 17, 2018, fecha de acceso: Junio 10, 2019, https://www.thebalance.com/what-is-forex-trading-3306253

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